ERRORES FINANCIEROS O FISCALES QUE NO DEBES COMETER AL CONTRAER MATRIMONIO

Sí, has leído bien el título. Ahora te estarás preguntando ¿por qué hablar de matrimonio en un blog sobre finanzas? Sencillo. A pesar de que no es una situación que consideremos desde el punto de vista económico al planteárnosla, el hecho de casarse (salvo excepciones puntuales) trae asociado un componente económico, pudiendo tener repercusiones importantes en nuestra economía personal y profesional. Desde Iberfinancia Consultores ponemos hoy perspectiva financiera y fiscal a eso de pasar por la vicaría para contarte los errores financieros o fiscales que no debes cometer al contraer matrimonio.

Matrimonio y finanzas

Que estés enamorado ahora de tu pareja, no significa que lo vayas a estar el resto de tu vida. Sí, si estás pensando en casarte o a punto de hacerlo, no es una frase muy bonita para que se pase por tu cabeza, pero párate a pensar un segundo porque cada vez que emprendes un proyecto nuevo, ¿no es importante evaluar al detalle lo que puede implicar para tu bolsillo el llevarlo a cabo?

Por eso, cuando hablamos de matrimonio es conveniente tratar y dejar claro desde un principio qué aporta o aportará cada uno y cuál es su visión financiera de futuro en común. Para ello, desde Iberfinancia Consultores intentaremos que tengáis en cuenta algunas de las cuestiones básicas a considerar.

  • Una primera consideración a tener en cuenta es planificar la boda o celebración con cabeza. Calcula al detalle tu presupuesto y realiza una lista de prioridades. Es importante hacer un presupuesto realista y acogerse a él, ajustando los gastos a la previsión de ingresos. No te endeudes para financiar tu boda.
  • Otra consideración a tener en cuenta es que sería conveniente, antes de establecer una vida en común con tu pareja, hacer una puesta en común, una evaluación de la situación financiera de ambos. Si esto es lo que harías con un nuevo socio con el que te embarcas en un proyecto emprendedor…¿por qué no hacerlo en estos casos? Una conducta irresponsable o una importante falta de criterio en temas financieros son temas a tener en cuenta.  Es mejor que cada uno conserve sus bienes y abrir también cuentas mancomunadas. Poco a poco, podéis transferir fondos de las cuentas individuales a las mancomunadas. Si toma un par de años, no hay problema.
  • Recuerda que la prevención es una aliada en el manejo de las finanzas personales. Procura comunicarte de forma adecuada con tu pareja para que ambos podáis llegar a un acuerdo sobre cómo administrareis las finanzas.
  • Al igual que en una empresa, es conveniente (y más en estos tiempos), contar con un fondo de emergencias. Este fondo (si fuese posible) debe cubrir lo suficiente para que podáis vivir de él de cuatro a seis meses en caso de que alguno de los dos se quede sin empleo, aunque también se puede utilizar en caso de que ocurran otros inconvenientes como una avería, algún desperfecto de la casa o cualquier otro imprevisto. Es importante tenerlo ya que, de esta forma, cuando un hecho inesperado ocurra podréis contar con un fondo para salir adelante y no desequilibrar las finanzas.
  • Otra acción que al comienzo no se suele valorar es asegurarse. Tener un seguro de vida  o de otro tipo pude  ser un alivio en caso de que algún imprevisto llegue a ocurrir, ya que de esa forma tu familia o pareja estará protegida y tendrán una forma de encarar los tiempos difíciles. Tampoco se suele pensar, por verlo como algo lejano, en realizar testamento. En parte podemos considerarlo como las escrituras de una sociedad y no consideraríamos constituir una sociedad sin ellas. Esto se complementaría con  el régimen matrimonial que se escoja o se modifique mediante las capitulaciones matrimoniales,  de las cuales  hablaremos a continuación.

Capitulaciones matrimoniales

Los regímenes matrimoniales son un conjunto de reglas que determinan y delimitan los intereses económico-pecuniarios que rigen las relaciones conyugales y las relaciones entre ambos cónyuges y los terceros.  El sistema por defecto en España es el de la sociedad de gananciales. Es decir, es el sistema vigente en las zonas de aplicación del derecho común, en aquellos lugares en los que no hay implantado ningún derecho foral o tradicional especial en la materia. En términos muy generales, sólo en las comunidades autónomas de Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana regula un régimen por defecto diferente del de gananciales, de modo que los matrimonios contraídos en estas comunidades tienen por defecto la aplicación del sistema de separación de bienes.

Los cónyuges pueden optar a través de las capitulaciones matrimoniales por cambiar el régimen en cualquier momento, tanto de forma previa al matrimonio como a posteriori, optando entre los distintos regímenes.

Hay dos principales tipos de categorías de régimen económico matrimonial: bienes gananciales y separación de bienes. El primero, según el código civil, establece que los cónyuges se reparten las ganancias o beneficios, así como las deudas contraídas por cualquiera de los cónyuges a partir del momento en que se contrae matrimonio. Con la separación de bienes, por el contrario, cada uno de los miembros de la pareja sigue con su patrimonio, con su cuenta, y se mantiene la independencia en este plano, este último sería el recomendable en el caso de que alguno de los miembros de la pareja decidiese emprender una aventura empresarial.

 

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Autor: Óscar Carreira
Departamento Financiero Iberfinancia Consultores

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