Cultura financiera, la asignatura olvidada

Hoy hemos conocido a través del informe PISA que España está por debajo de la media en lo que a cultura financiera se refiere. El informe PISA, como sabemos, está dirigido a jóvenes y en él se plantean cuestiones financieras sencillas de la vida diaria. El hecho de que los jóvenes españoles fallen en cuestiones habituales que se pueden presentar en el día a día de cualquiera resulta cuando menos  inquietante, ya que a lo largo de la vida nos enfrentaremos a cuestiones puntuales complejas que tendrán un enorme impacto en  nuestras finanzas.

Afrontar estas decisiones sin una mínima preparación financiera nos deja “desarmados” frente al sistema financiero (al que no voy a calificar, ni mucho menos, como malvado o “engañador” pero sí de “duro”). Y es que, no nos engañemos, en lo que a dinero se refiere estamos solos con nuestras decisiones y nadie (salvo amigos y familia) se preocupará sobre si nuestra situación financiera es mejor o peor.  ¿A quién le importa si te jubilas con la mínima o si tienes unos ahorrillos extra para complementarla? Desde luego, al director del banco lo más probable es que no (obviando que en muchos casos ni siquiera te/nos conoce).

Cualquier decisión, por pequeña que sea, importa

¿Nos paramos a hacer números sobre si resulta más barato financiar con la tarjeta de crédito nuestras compras o pedir un préstamo personal al banco? No, total son compras pequeñas y, por mucho más altos que sean los intereses de la tarjeta respecto de los del préstamo personal, la cantidad total pagada de intereses es pequeña. Pero…¿ y si usamos la tarjeta de manera continua? ¿Cuánto sobrecoste financiero estamos asumiendo al cabo de digamos 5 años?

¿Hemos realizado un detallado análisis sobre los costes totales que supone comprar una vivienda respecto de alquilarla? Quizá ahora sí, porque algunos hemos escarmentado con la explosión de la burbuja hipotecaria. Pero puede que hace unos años nos limitásemos a comparar la cuota mensual del alquiler con la cuota mensual de la hipoteca.

¿Sabemos calcular el ahorro sistemático que necesitamos mantener desde hoy hasta la jubilación para mantener un nivel de vida parecido al que tenemos hoy? Teniendo por supuesto en cuenta el efecto de la inflación. Si no, no vale.

¿Qué demonios es un SWAP  y porqué me está dejando seca la cuenta del banco? Una preferente suena… bueno, muy preferente. Seguro que es algo muy bueno para inversores premium  que, como yo, tenemos los ahorros de toda una vida en nuestra sucursal de “La Caja”. No como las acciones, que eso es de especuladores y para expertos en Bolsa.

Cultura financiera en España

La única forma adecuada de responder a estas cuestiones es tener la debida educación financiera. Pero, ¿quién imparte educación financiera en España?

Pues, tristemente, hasta ahora… nadie.  Al menos no de manera formal y reglada. La educación financiera se imparte de manera informal en la casa de cada cual. Nuestra familia nos enseña a administrar el dinero para no gastar más de lo que ingresamos. Nos enseñan a tener un fondo de emergencia para arreglar el coche y la lavadora, nos enseñan que es bueno ahorrar para el futuro, “por si nos pasa algo”, que la vivienda no es un gasto sino ¡una buena inversión!… y poco más.  ¿Qué padres, “Excel” en mano, enseñan a sus retoños la comparativa exhaustiva de alquilar vs comprar? ¿Qué padres explican (otra vez “Excel” en mano) a sus vástagos, con carnet de conducir recién estrenado, por qué es más sabio empezar con un coche de segunda mano pagado a “tocateja” que meterse en un “supercrédito coche nuevo” al 14% durante 7 años?

¡Ninguno! (En primer lugar, muchos no sabremos ni siquiera utilizar las funciones financieras de Excel). El análisis financiero se limita en muchos casos a una pregunta: ¿Podré pagar la cuota más o menos holgadamente?

Inversión y finanzas a pie de calle

En lo que a inversiones se refiere, ya somos un poco más calmados y analizadores, al fin y al cabo, es nuestro dinero y “nos duele”. Además, ser listo y tener un fondo o un depósito más rentable que el de tu cuñado queda bien. Luce más que ahorrar costes financieros.  Lamentablemente, aún cuando lo que jugamos es nuestro dinero, la falta de cultura financiera hace que a veces nos la jueguen. Una única pregunta, respondida de manera honesta por parte del vendedor, habría bastado para minimizar enormemente el daño de las preferentes.

“Aha;  40.000 euros, ¿no? Sí, sí; me dais un 8% al año solo si la caja gana dinero, ¿no?”

“Sí, sí…”

Bueno, La Caja no va a perder, digo yo. Y, bueno, si uno o dos años que me quedo sin intereses… tampoco pasa nada, el resto de años son muy altos. Me interesa.  Vale, entiendo. Y… ¿qué plazo dura la inversión?

“¿Cómooo? ¿Indefinido? ¿Deuda perpetua? ¿Qué me estás contando director?  ¿No voy a poder recuperar mi dinero nunca?”

“Sí, sí; puede quitarlo cuando quiera, sólo tiene que vender la preferente como si de una acción se tratase. Solo que no en la bolsa ni en ningún otro mercado organizado. En un “mercadillo interno de la caja” en el que puede que sí, o puede que no, le compren su participación por el mismo precio que usted la compró, por más o por menos.”

Llegados a este punto, la cara de póker del señor o señora de turno ya sería mayúscula y volveríamos al “plazo fijo” de toda la vida al 2-3%, producto que conocen, que saben cómo funciona y en el que, en principio, pueden confiar.

Y es que sin cultura financiera estamos desprotegidos, como decía antes, frente al “duro” sistema financiero. Hay que conocer los productos financieros, los mercados financieros, quiénes son los reguladores de esos mercados y qué hacen. En definitiva, controlar las variables que afectan a nuestro dinero, no con afán de avaro ambicioso contador de monedas, sino como el de ciudadano que se preocupa por su situación económica. La última decisión de la OPEP sobre el precio del crudo, sin duda impacta sobre el precio de los futuros del petróleo y sobre las acciones de empresas petroleras. ¿Debo estar informado? Depende, si es usted un avezado inversor que invierte en futuros del petróleo, indudablemente. Si es usted accionista de Repsol, sería buena idea. Si usted tiene un fondo de inversiones que invierte en renta variable, ya se preocupa el gestor del fondo por usted (sepa eso). Y si usted simplemente tiene una Cuenta Naranja, Azul, o Inteligente… puede vivir tranquilo u observar pacientemente cómo esa decisión afecta al Banco Central Europeo, que toma otra decisión que afecta a la Federación Bancaria Europea (¿Alguien dijo EURIBOR?) y ello se traslada a lo que paga de hipoteca y a lo que su banco le ofrece en intereses por su libreta de ahorro o depósito.

No obstante, si algo bueno tiene el sistema financiero, es que hay productos para todos los perfiles. Escoja aquellos que usted conozca perfectamente y si quiere más… AUMENTE SU CULTURA FINANCIERA para acceder a nuevas posibilidades con garantías.

 

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Autor: Rafael Velo
@rafaelvelo

 

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