Cómo financiar la inversión (II)

Cómo financiar la inversión. Es la eterna pregunta de todo aquel que decide emprender un negocio desde que la crisis hizo de la financiación el talón de Aquiles de las empresas españolas. Además, no solo es complicado encontrar métodos para financiar la inversión cuando estamos ante un nuevo proyecto sino en todas sus fases.

El pasado jueves, en nuestra serie de posts “Cómo montar un negocio”, os dábamos una serie de opciones de cara a obtener financiación. Así, desarrollábamos algunos de los recursos disponibles para el emprendedor, como capital propio, familia y amigos, entidades financieras y otros productos financieros. Hoy, en esta segunda parte, os acercaremos a conceptos como: microcréditos, Sociedades de Garantía Recíproca, capital de riesgo, business angels, crowdfunding, ayudas, subvenciones y concursos.

Fuentes de financiación para tu inversión

5. Microcréditos

Estamos hablando de préstamos de pequeña cuantía (hasta 25.000 euros como máximo generalmente), destinados a personas que puedan demostrar que no disponen de recursos personales suficientes. En la mayoría de las ocasiones suelen ofrecer unas condiciones preferentes como la ausencia de comisiones, una mayor facilidad para otorgar plazos de carencia o unos tipos de interés ligeramente inferiores a los del mercado.

Cumplen una finalidad social al luchar contra la exclusión financiera y permitir que nadie se quede sin montar su pequeño negocio, sea como empresario o como autónomo, por falta de financiación.

Un amplio número de entidades financieras gestiona este tipo de programas en colaboración, generalmente, con entidades o instituciones públicas y organizaciones sociales, donde tendrás que iniciar la tramitación, te ayudarán a analizar y dar forma a tu proyecto y valorarán si realmente no dispones de aval. Entre los perfiles de emprendedores y empresarios a los que se les conceden microcréditos destacan los inmigrantes, las mujeres y los jóvenes. Uno de los programas más conocidos de España en materia de microcréditos es el de Microbank-La Caixa.

 

6. Sociedades de Garantía Recíproca

Se trata de sociedades sin ánimo de lucro, tienen especial relevancia tanto en el análisis y concesión de avales para las necesidades financieras de las empresas, como en  inversión o en circulante. Así como para la concesión de fianzas o avales técnicos requeridos por una pyme o emprendedor en el desarrollo de su actividad.

Cuando se solicita un préstamo a un banco presentando como garantía el aval de una  SGR, si la empresa no paga, la SGR se encarga de cancelar la deuda con el banco. Lógicamente, la SGR no presta este servicio gratuitamente, cada operación tiene un coste para la empresa. Se dividirá generalmente en estas tres partidas: adquirir una cuota social de la SGR, una comisión por la concesión del aval y una comisión de estudio. Es necesario indicar que no existen unas condiciones estándar para todas las SGR, cada una de ellas tiene diferentes convenios firmados con las entidades de crédito y pueden tener diferentes criterios de riesgo, aunque este será bastante similar a las de las entidades financieras.

Suele existir una por cada Comunidad Autónoma, aunque siempre hay excepciones como Galicia o Madrid, estando reguladas por la Ley 1/1994, de 11 de marzo, sobre el régimen jurídico de las Sociedades de Garantía Recíproca. Para profundizar al respecto y para localizar las sociedades más próximas a tu localidad, puedes entrar en la web de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR).

 

7. Capitales de Riesgo

Es una actividad financiera desarrollada por entidades especializadas, están reguladas por la Ley 25/2005, de 24 de noviembre, sobre entidades de capital-riesgo y sus sociedades gestoras.  Aportan capital (fondos propios) de forma temporal  y generalmente minoritaria. Su apoyo se puede concretar mediante una participación directa en el accionariado o a través de un préstamo participativo a empresas o ideas con un previsible potencial de desarrollo y dificultades de acceso a otro tipo de financiación.

Tienen por objeto contribuir al desarrollo y expansión de la compañía (capitalizarla, profesionalizarla y asesorarla) interviniendo en su gestión para que su valor aumente, siendo  especialmente útil para una startup que está empezando o en empresas que ven limitada su evolución por falta de capital, aunque hay que reconocer que en general prefieren empresas constituidas con modelos de negocio probados.

Su vocación es de permanencia es temporal: quieren vender su participación en un plazo de 5-7 años para poder recuperar con creces el dinero invertido, siendo bastante estrictos a la hora de exigir el cumplimiento de los planes de negocio.

Se puede acudir a la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo, que dispone en su web de un buscador de firmas de este tipo.

 

8. Business Angels

O inversionistas ángeles. Es el capital riesgo informal, los inversionistas son particulares, se trata, por regla general, de empresarios con experiencia y con un importante patrimonio, que adquieren una participación minoritaria en una empresa en su fase inicial y que suelen utilizar su propio dinero para financiar puestas en marcha que consideran potencialmente rentables. Normalmente, los nuevos emprendedores tienen mayores posibilidades de acceder al crédito a través de estos inversores particulares y su presencia en el proyecto suele ser discreta. Actúan personalmente, tanto en la selección como en el apoyo y seguimiento del proyecto. Los business angels son una mezcla de negocio, filantropía y búsqueda de reconocimiento, que los sitúa a medio camino entre el inversor financiero puro y el mecenas empresarial. Parte de su atractivo también reside en que se implican personalmente en la inversión, aportan un valor a la empresa y, sobre todo, su experiencia corporativa

Suelen invertir en sectores de gran crecimiento pero las elecciones pueden derivar de sus preocupaciones personales, como las energías limpias o la investigación médica, por ejemplo. Antes de solicitar su apoyo se debe tratar de tener toda la información que se pueda sobre él/ellos para valorar si es el tipo de inversor que necesitas. Será aquel que esté interesado en tu actividad, que te aporte el nivel de implicación que te complemente mejor y con el que vayas a ser capaz de llegar a un acuerdo razonable para las 2 partes. Internet ha contribuido al desarrollo de estas redes. Se puede ampliar la información y localizar algunas de ellas en la web de la Asociación Española de Business Angels.

 

9.  Crowdfunding

La financiación conjunta o colectiva es ahora una de las más populares. Una manera nueva (y en evolución) de financiar la inversión necesaria para poner en marcha un negocio. La financiación colectiva tiene lugar cuando un grupo grande de personas dona dinero en un esfuerzo por llevar una idea comercial al siguiente nivel. Este sistema se basa en el esfuerzo colectivo que realizan muchos individuos que ponen en común sus recursos para apoyar un proyecto concreto que han iniciado otras personas u organizaciones.

Normalmente se hace con la ayuda de Internet. Alguna de las ventajas de este modelo es que permite financiar sectores y actividades complicados por la falta de retorno, y microproyectos que no podrían acceder a otras vías.

Esta nueva línea de financiación que se ha abierto, el crowdfunding, funciona con plataformas especializadas en donaciones y préstamos de particulares e inversores sin coste inicial. En España ya funcionan tres: Partizipa.com, Verkami.com y Fandyu.com.

 

10. Ayudas, subvenciones y concursos

No se deben considerar como una solución a los problemas de financiación, ni se debe condicionar el proyecto a su consecución, pero tampoco deben dejarse de lado o descartarlas. Serán, si se consiguen, un complemento para el desarrollo del negocio. Es conveniente acudir a las diferentes instituciones públicas para preguntar qué planes y campañas de ayudas y subvenciones están activas, y para qué perfiles de empresas y emprendedores. Las Administraciones le suelen dar mucho bombo a sus programas de subvenciones, pero luego acceder a ellos no es ni tan fácil ni tan rápido como parece. Lo más probable es que sólo te financien una parte del dinero que necesitas.

Finalmente, otra forma de financiar la creación de un negocio consiste en participar en concursos sobre proyectos, planes o ideas, los cuales suelen estar impulsados por organismos gubernamentales, universidades u otras entidades, y en donde se suele premiar al mejor proyecto, plan o idea, con la financiación total o parcial del negocio.

 

Autor: Óscar Carreira
Departamento Financiero Iberfinancia Consultores

 

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